El joven Osmar “N” quien es un adolescente autodenominado “incel” (abreviación de “celibe involuntario”) de tan solo 15 anos de edad y que fue el responsable del asesinato de dos maestras de la escuela preparatoria “Anton Makárenko” en Michoacán; fue detenido y puesto a disposicion del Ministerio Publico para que se determine su situación legal.
Debido a que el asesino en cuestión es un menor de edad, su procesamiento y las sanciones legales que pueda recibir son distintas pues se rigen bajo el Código de Justicia Especializada para Adolescentes de Michoacán.
Como primer punto se debe de tener en claro que las investigaciones por parte de la Fiscalía de Michoacán determinan que Osmar “N” cometió el ataque de manera directa en contra de las profesoras, pues sustentandose en los videos de las cámaras de seguridad del sitio, se puede observar cómo el agresor llegó directamente a la puerta principal con el arma oculta en una funda de guitarra; además el agresor también había presumido con anterioridad en sus redes sociales que cometería el ataque.
Por estas razones, el Código de Justicia Especializada para Adolescentes de Michoacán establece que la penalidad de un caso como este es el de “internamiento permanente” donde de acuerdo con la ley, su duración “se deberá tener relación directa con los daños causados, sin poder ser inferior a seis meses ni superior a cinco años, cuando el adolescente o adulto joven tenga una edad de entre catorce años cumplidos y menos de dieciséis años al momento de realizar la conducta”.
Por lo que debido a la condición del agresor como un “menor de edad” no podría terminar en la cárcel, en cualquier caso terminaría en un centro de internamiento especializado y por un periodo máximo de 3 años.
Sin embargo y debido al revuelo que ha generado el caso en los medios y la sociedad, se ha exigido que el menor de edad sea juzgado como adulto para recibir las sanciones correspondientes.