Una niña de 11 años recibió atención médica en el Hospital General de Zona número 13 del IMSS, en Matamoros, Tamaulipas, luego de que su familia descubriera que tenía alrededor de cinco meses de embarazo. El caso es investigado por la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, que busca esclarecer las circunstancias en las que ocurrió la gestación y determinar si la menor fue víctima de violencia sexual.
La niña ingresó al hospital el pasado 5 de agosto, después de presentar vómitos y molestias abdominales. Tras realizarle estudios médicos, los especialistas confirmaron el embarazo y se activaron los protocolos correspondientes para proteger a la menor.
De acuerdo con información difundida, durante su atención médica también se detectaron anemia y una infección, por lo que recibió medicamentos, antibióticos y vitaminas mientras permanecía bajo vigilancia médica. Los médicos analizaron cuál era el procedimiento que representaba el menor riesgo para su salud, tomando en cuenta su edad, el tiempo de gestación y su condición clínica.
El procedimiento de interrupción del embarazo finalmente comenzó durante la madrugada del martes 11 de agosto. El procurador de la Defensa y Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Matamoros, Hugo Gutiérrez Treviño, informó que la decisión fue tomada de manera coordinada entre el IMSS, la Fiscalía, el DIF y la madre de la niña. La menor permanecía hospitalizada y se reportaba estable.
El caso había sido detectado después de que vecinos de la colonia Satélite realizaran un reporte al número de emergencias 911 al conocer la situación de la menor. Personal del DIF acudió posteriormente al lugar y confirmó que la niña ya había sido trasladada al hospital.
La Fiscalía de Tamaulipas abrió una carpeta de investigación para determinar cómo ocurrió el embarazo y si existió algún delito relacionado con violencia sexual. Las autoridades también buscan establecer si hubo omisiones en el cuidado de la menor o alguna responsabilidad dentro de su entorno familiar.
La investigación incluye distintas líneas y, de acuerdo con Radio Fórmula, la madre y el padrastro de la niña acudieron ante las autoridades para declarar. El padrastro negó las acusaciones que comenzaron a circular en redes sociales en las que se le señalaba como posible responsable. Por ello, hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre la identidad de la persona responsable del embarazo.
El DIF también informó que evitó interrogar directamente a la menor para no interferir con la investigación ministerial ni generar una posible revictimización. Las entrevistas correspondientes forman parte de las diligencias de la Fiscalía.
Una vez que los médicos determinen que puede salir del hospital, la niña quedará bajo resguardo del DIF, que contempla trasladarla a una casa hogar. La institución informó que recibirá atención médica y psicológica, además de acompañamiento para continuar con sus estudios y recuperar los derechos que pudieron haber sido vulnerados.
El procedimiento médico también se encuentra respaldado por las disposiciones nacionales para la atención de niñas víctimas de violencia sexual. La NOM-046-SSA2-2005 establece que las instituciones públicas de salud deben proporcionar servicios de interrupción voluntaria del embarazo cuando éste sea consecuencia de una violación. En el caso de niñas menores de 12 años, la solicitud se realiza por medio de la madre, el padre o, en su ausencia, el tutor, conforme a las disposiciones aplicables. La Suprema Corte ha avalado estas reglas y ha señalado que no se requiere una autorización previa de una autoridad para acceder al servicio.
Mientras la menor continúa bajo atención médica y protección institucional, la Fiscalía de Tamaulipas mantiene abierta la investigación para esclarecer lo ocurrido, identificar a la persona que pudiera resultar responsable y determinar si existieron otras posibles responsabilidades relacionadas con el entorno de la niña.