A pesar de la política de “abrazos, no balazos” impulsada por el movimiento de la Cuarta Transformación en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y del llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum a reducir el gasto militar, se dio a conocer que durante dichas administraciones la Secretaría de la Defensa Nacional multiplicó las compras de armas en el extranjero.
Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que, desde 2023, el valor del armamento adquirido por el Ejército Mexicano tuvo un crecimiento del 285% con respecto al periodo anterior y alcanzó su nivel más alto durante el primer año de la presidencia de Claudia Sheinbaum.
Las cifras se conocieron a través del análisis de las importaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que abarcan los primeros años de gobierno de la presidenta y los dos últimos años de la administración de López Obrador. El análisis mostró que, de 2019 a 2022, el gobierno de AMLO importó armamento con un valor poco mayor a los 68 millones de dólares, mientras que, de 2023 a 2026, la Sedena alcanzó importaciones de hasta 262 millones de dólares.
Entre el armamento que el Gobierno de México ha importado se incluyen todo tipo de armas de fuego y de guerra: pistolas, revólveres, fusiles, carabinas y escopetas; granadas y lanzagranadas; además de municiones.
De acuerdo con la información de MCCI, las importaciones de armas y suministros comenzaron a multiplicarse desde 2023, cuando entraron al país mercancías de este tipo con un valor de más de 62 millones de dólares, es decir, 3.7 veces más de lo que se importó en 2022, con un valor de 16.6 millones.
La información mostró que el año con el mayor monto de dinero destinado a las importaciones de armamento fue 2025, el primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum. En ese año las importaciones rebasaron los 91.3 millones de dólares. 2025 también coincide con el inicio del segundo mandato de Donald Trump, quien desde un inicio comenzó a presionar a México para que fortaleciera su combate al crimen organizado.
No obstante, esto contrasta con las políticas de la presidenta Claudia Sheinbaum. Tan solo en abril, ante líderes de todo el mundo, llamó a que se frene el gasto militar y planteó la idea de que el 10% de los recursos destinados a armamento se dirija a la creación de un programa de reforestación a escala global. Esta declaración la dio durante la IV Cumbre en Defensa de la Democracia.
De las importaciones, el 70% corresponde a armas de fuego, cortas y largas, así como armas de guerra. La segunda categoría con más importaciones es la de municiones y cargadores; después le siguen las granadas y explosivos; por último, los aditamentos y accesorios de armas.
Además, se dio a conocer que dicho armamento proviene principalmente de Estados Unidos e Israel, con un valor de más de 100 millones y 67 millones, respectivamente. Mientras que República Checa, Italia y España son los tres países que más exportaciones han hecho a la Sedena.
Otro detalle que llamó la atención del análisis de MCCI es que el Gobierno de México recurrió a cinco de las empresas que en agosto de 2021 denunció por su presunta responsabilidad en la violencia del narcotráfico en el país. Dichas compañías son Glock Inc., Beretta U.S.A., Barrett Firearms, Colt’s Manufacturing y Smith & Wesson, de las que Sedena habría importado armamento por más de 46.5 millones de dólares desde 2019 hasta marzo de 2026.