Un video difundido en redes sociales volvió a generar indignación en México luego de mostrar a una tortuga marina fuera del agua mientras varios niños la tocan y juegan con ella en Playa La India, ubicada en Bahías de Huatulco, Oaxaca. Aunque las imágenes retomaron fuerza recientemente, los hechos ocurrieron desde febrero y fueron denunciados por habitantes, lancheros y prestadores de servicios turísticos de la zona.
De acuerdo con testimonios y reportes locales, el responsable sería un hombre conocido en la región como “El Pelón” o “El Chivo”, identificado como buzo y guía turístico de Huatulco. Según las denuncias, el sujeto habría sacado deliberadamente a la tortuga marina del océano para que turistas y menores pudieran acariciarla, tomarse fotografías e interactuar con ella en la orilla de la playa.
Los hechos ocurrieron en Playa La India, una playa localizada dentro de la Bahía Chachacual, zona que forma parte del Parque Nacional Bahías de Huatulco, un Área Natural Protegida federal. El lugar es conocido por albergar distintas especies de tortugas marinas que llegan cada temporada para alimentarse y desovar.
Testigos señalaron que otros prestadores de servicios turísticos encararon al hombre y le exigieron regresar al animal al mar. Incluso, algunos videos muestran cómo personas presentes intentan detener la situación mientras reclaman que lo que estaba haciendo constituye un delito ambiental. Según versiones difundidas en medios locales, el hombre reaccionó molesto y de forma agresiva cuando fue confrontado. Finalmente, la tortuga fue devuelta al océano.
El caso generó una fuerte reacción en redes sociales, donde usuarios exigieron sanciones ejemplares y criticaron el uso de fauna silvestre como entretenimiento turístico. La polémica aumentó debido a que en México todas las especies de tortugas marinas se encuentran protegidas por la ley y catalogadas en peligro de extinción bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Especialistas recuerdan que extraer una tortuga marina del agua puede ocasionarle un fuerte nivel de estrés, lesiones físicas e incluso afectar procesos vitales como alimentación, orientación y reproducción. Las tortugas marinas son animales extremadamente sensibles a la manipulación humana y cualquier alteración en su entorno puede impactar directamente su supervivencia.
El investigador de la UNAM Federico Alberto Abreu Grobois ha explicado en distintas investigaciones que las tortugas marinas han sobrevivido millones de años, pero en apenas unas décadas las actividades humanas las llevaron al borde del colapso. Entre las principales amenazas se encuentran la pesca incidental, el saqueo de huevos, la destrucción de playas de anidación, la contaminación, el turismo irresponsable y el cambio climático.
Ambientalistas y autoridades han insistido en que las tortugas no deben tocarse, perseguirse ni sacarse del mar porque esto altera su comportamiento natural. Además, cuando una tortuga hembra se encuentra en temporada de reproducción o desove, cualquier interrupción puede hacer que abandone el sitio sin poner huevos, afectando directamente la conservación de la especie.
Otro de los riesgos es que muchas personas desconocen que estos animales necesitan permanecer tranquilos para regular su respiración y energía. Al ser rodeadas por humanos, cargadas o manipuladas, pueden sufrir agotamiento severo y desorientación. En algunos casos documentados, las tortugas manipuladas por turistas terminan heridas o mueren días después debido al estrés extremo.
La legislación mexicana contempla sanciones severas para quienes dañen, capturen o manipulen tortugas marinas. El Artículo 420 del Código Penal Federal establece penas de hasta nueve años de prisión y multas económicas para quienes capturen, transporten o dañen ejemplares protegidos. Las penas pueden aumentar cuando los hechos ocurren dentro de Áreas Naturales Protegidas, como sucede en Bahías de Huatulco.