A pesar de que el ojo del huracán Genevieve no impactará directamente a México, sus bandas nubosas ya comenzaron a provocar lluvias torrenciales y oleaje mortal en diversas zonas del océano Pacífico. Por la mañana del martes 28 de julio se registró que dicho huracán continúa como un peligroso sistema de categoría 4.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), adscrito a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó que el fenómeno natural tuvo una rápida intensificación durante la madrugada del 27 y 28 de julio. En un aviso, el SMN explicó que el centro del ciclón estaba localizado a 830 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur.
Hasta el momento, el huracán presenta vientos máximos sostenidos de 220 kilómetros por hora, así como rachas violentas de hasta 270 kilómetros por hora, con un desplazamiento constante hacia el noreste.
A pesar de la distancia entre el huracán y las costas mexicanas, la circulación ciclónica del fenómeno natural ha interactuado con canales de baja presión, por lo que se estima que se desate un temporal significativo en el occidente de México; es decir, presencia de vientos fuertes y lluvias persistentes de gran duración.
Debido a este panorama, diversas autoridades han emitido alertas preventivas para los estados de Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima y Michoacán, en los que se espera que hoy, martes 28 de julio, haya intensas precipitaciones. Los expertos advirtieron que las lluvias pueden provocar reblandecimiento del terreno, deslaves, incremento en los niveles de ríos y arroyos, e inundaciones severas.
En las regiones costeras como Guerrero y Oaxaca podrían presentarse chubascos fuertes y duraderos a lo largo de este martes, acompañados de posibles descargas eléctricas y granizadas.
El SMN señaló que uno de los mayores peligros del huracán Genevieve es la posible alteración extrema de las condiciones marítimas locales, pues los pronósticos anticiparon un oleaje destructivo de 3 a 5 metros de altura en el litoral de Baja California Sur, Nayarit, Jalisco y Colima. Las capitanías restringieron las actividades marítimas y turísticas como medida preventiva.
De acuerdo con los modelos meteorológicos, el huracán mantendrá su fuerza en la mayor parte de este martes 28 de julio, antes de debilitarse de manera lenta al encontrarse con aguas oceánicas más frías. Se espera que para el mediodía Genevieve descienda a categoría 3 y que continúe con su trayectoria por mar abierto.