La FGR descubrió un túnel de 265 metros en la colonia Nueva Tijuana que conectaba bajo tierra con San Diego. Tenía iluminación, ventilación y un mecanismo electrónico deslizante para mover droga y armas en ambos sentidos.
Estaba a 6.30 metros de profundidad. Operaba desde una casa fachada usada como centro logístico del crimen organizado.
La Agencia de Investigación Criminal ejecutó el cateo. Aseguraron metanfetamina, marihuana, cartuchos útiles, celulares y documentación.
El inmueble y lo incautado quedaron a disposición del Ministerio Público Federal. La FGR mantiene abierta la investigación para ubicar a los operadores de la red.