La Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, SE SIPINNA, llamó a las autoridades a garantizar la protección integral de la adolescente que denunció por presunto abuso sexual al profesor Alberto Israel Jasso Cruz, luego de que la joven fuera expuesta públicamente y comenzara a enfrentar violencia digital y mediática.
El caso generó una fuerte controversia después de que Jasso Cruz, profesor del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México, fuera localizado sin vida en su domicilio el 21 de julio, días después de que una estudiante presentara una denuncia en su contra. Antes de morir, el docente publicó un video en el que negó los señalamientos y habló de las consecuencias que, desde su perspectiva, tuvo la acusación. Su versión, sin embargo, no constituye por sí misma una resolución sobre la responsabilidad o inocencia respecto de los hechos denunciados.
La denuncia de la adolescente fue presentada el 14 de julio ante la Dirección Jurídica del IEMS y posteriormente ante el Ministerio Público. De acuerdo con la información que se ha hecho pública, la joven señaló presuntos tocamientos ocurridos durante una jornada escolar. El caso derivó en actuaciones administrativas dentro del instituto y en una investigación ministerial.
Tras la muerte del profesor, la situación tomó una nueva dimensión debido a la difusión del video que había grabado antes de fallecer. En el material, Jasso Cruz reveló el nombre completo de la adolescente, lo que provocó que su identidad quedara expuesta en redes sociales y que comenzaran a circular datos relacionados con su vida personal, escolar y médica.
Ante esta situación, SIPINNA pidió que se priorice la protección de la adolescente y que se evite cualquier forma de revictimización. La postura del organismo ocurre en un contexto en el que la propia Secretaría Ejecutiva ha advertido sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en los entornos digitales y la necesidad de garantizar su derecho a desarrollarse en internet de manera segura y libre de violencia.
La exposición de la estudiante también fue cuestionada por Tejiendo Redes Infancia, organización que señaló que acudir ante las autoridades para denunciar una posible agresión no constituye ningún delito y no puede convertirse en motivo de castigo, exposición pública o culpabilización.
La organización sostuvo que la adolescente no debe ser responsabilizada por haber acudido a las instituciones correspondientes y advirtió que ninguna niña o adolescente debería aprender que denunciar una posible agresión puede poner su nombre, su historia clínica, su escuela y su seguridad al alcance de miles de personas desconocidas.
Uno de los principales puntos planteados por SIPINNA y por organizaciones defensoras de los derechos de la infancia es que la muerte del profesor no resuelve automáticamente la investigación sobre los hechos denunciados.
En este sentido, el planteamiento es que la muerte de una persona señalada como posible responsable no equivale a que se extinga la obligación del Estado de conocer la verdad sobre lo ocurrido, ni elimina la necesidad de determinar qué sucedió, proteger a la adolescente y garantizar, en caso de acreditarse una vulneración de derechos, la reparación integral del daño.
Tejiendo Redes Infancia expresó esta misma idea de manera contundente al señalar que la muerte de la persona denunciada no prueba su inocencia ni confirma los hechos denunciados y que una muerte no resuelve una investigación. La organización insistió en que ambos aspectos deben mantenerse separados: por un lado, debe respetarse la presunción de inocencia y el debido proceso; por otro, debe garantizarse la protección de la adolescente y el esclarecimiento de la denuncia.
La organización también rechazó que proteger a la estudiante implique declarar culpable al profesor. Explicó que medidas como resguardar la identidad de la adolescente, proteger su expediente, ofrecer acompañamiento psicológico y jurídico o separar preventivamente a un docente de sus funciones mientras se investiga no equivalen a una sentencia de culpabilidad.
Por otro lado, la existencia de testimonios favorables al profesor tampoco permite establecer por sí misma que la denuncia sea falsa. Hasta ahora no existe una resolución judicial que determine la responsabilidad de Jasso Cruz respecto de los hechos denunciados, por lo que ambas cuestiones deben mantenerse dentro del ámbito de la investigación correspondiente.
Tejiendo Redes Infancia también pidió a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México investigar la violencia digital generada contra la adolescente, preservar la evidencia relacionada con la difusión del video y determinar si hubo una participación coordinada en la exposición y hostigamiento contra la menor. Asimismo, solicitó que medios de comunicación, plataformas digitales y usuarios eviten difundir nombres, fotografías, información médica, referencias escolares o cualquier otro dato que permita identificarla.
La organización señaló además que la protección de la adolescente no debe depender de que ella o su familia tengan que presentar nuevas denuncias para hacer frente a la exposición pública que se originó después de la difusión del video.
Otro elemento relevante es que la exposición de la identidad de la estudiante ya habría provocado confusiones y acoso contra otras jóvenes que comparten el mismo nombre. De acuerdo con información difundida, al menos tres jóvenes fueron objeto de hostigamiento por parte de usuarios que las confundieron con la adolescente relacionada con el caso.
Hasta ahora no existe una resolución que declare culpable o inocente al profesor. La investigación, por tanto, no puede ser sustituida por las declaraciones que Jasso Cruz realizó antes de su muerte, ni por los testimonios de estudiantes que han defendido su trayectoria.