Fue la titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy; quien confirmó la detención de Ernesto Ruffo, que en el pasado fungió como Gobernador del Estado de Baja California; además también se detuvo a cuatro personas más pues serían presuntos integrantes de lo que la propia fiscal denomino como “una red colosal” de tráfico de huachicol.
Supuestamente dicha red de huachicol operaba por medio de ferrotanques en ocho Estados del país y habría provocado un daño al erario público, de poco más de cuatro mil millones de pesos.
Por medio de una transmisión en vivo realizada en sus redes sociales, la fiscal informó que por medio de una investigación compleja, la FGR puso en marcha una operación de amplio alcance para desmantelar la organización criminal que se dedicaba a la introducción de combustibles al país, mediante declaraciones falsas o incompletas en las aduana, que distribuía y comercializaba obteniendo ganancias millonarias.
También anunció que en un primer bloque se obtuvieron órdenes de aprehensión en contra de 25 objetivos, dentro de los cuales se encontraban el ahora detenido Ernesto Ruffo y su socio Ricardo Thompson Navarro.
Ernestina Godoy, detalló que a partir del análisis de información ministerial, aduanera, fiscal, financiera, ferroviaria y de comercio exterior; el personal de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, es decir la FEMDO, logro identificar “la mas grande red de contrabando de combustible detectada, hasta el momento” y que usaba carros-tanque de ferrocarril para el tráfico de combustibles.
Se explicó que la estructura de la red criminal comenzó a operar por medio de la empresa “Ingemar” que estaba vinculada con actividades de servicios portuarios, dragados y la operación de puertos que fue fundada por el ex-gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo.
“Las empresas relacionadas con esta red se dedicaban formalmente a la importación de productos derivados del petróleo. Sin embargo, al momento de introducir la mercancía a México desde Estados Unidos, declaraban cantidades menores a las reales o registraban productos diferentes a los efectivamente transportados" declaró la titular de la Fiscalía.
Presuntamente, el combustible traficado por la red provenía de refinerías ubicadas en Texas, Estados Unidos y era distribuido principalmente en estados como Coahuila, Durango y Zacatecas.
Según Godoy Ramos, la red declaraba sólo el 10 por ciento de la capacidad real de cada carro-tanque de ferrocarril, es decir alrededor de 10 mil litros cuando en realidad transportaban hasta 110 mil litros.
“En conjunto, el posible daño causado a la Hacienda Pública por estos impuestos asciende a 106 millones 800 mil 821 pesos", comentó la Fiscal.
Finalmente, la institución ministerial tiene en la mira a servidores públicos, socios, operadores logísticos y agentes aduanales de la red dedicada al huachicol fiscal.