El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, permaneció bajo resguardo de la Fiscalía General de la República (FGR) luego de ser detenido en Ensenada en cumplimiento de una orden de aprehensión por los presuntos delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible, en un caso relacionado con una investigación federal sobre una red de huachicol fiscal.
Tras su captura, Ruffo fue trasladado por tierra a las instalaciones de la FGR en Tijuana bajo un fuerte dispositivo de seguridad integrado por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y apoyo de la Secretaría de Marina. A su llegada se registraron momentos de tensión y jaloneos mientras era ingresado al inmueble para la práctica de exámenes médicos y otras diligencias ministeriales previas a su presentación ante el juez federal que emitió la orden de captura.
La FGR informó que la orden de aprehensión deriva de una investigación de alta complejidad relacionada con presuntas operaciones de contrabando de combustible atribuidas a una empresa fundada por Ruffo Appel. De acuerdo con la autoridad, las indagatorias apuntan a una presunta red dedicada a introducir combustible de manera ilegal al país, motivo por el que también fueron giradas otras órdenes de captura contra personas vinculadas con el caso.
Según la investigación federal, el expediente está relacionado con el aseguramiento realizado en 2025 de aproximadamente 15.5 millones de litros de combustible y 129 autotanques en Coahuila, considerado uno de los mayores decomisos de combustible de los últimos años. La empresa Ingemar, de la que Ruffo ha reconocido ser accionista minoritario, aparece dentro de las investigaciones. El exgobernador ha rechazado haber participado en actividades ilícitas y ha sostenido que la compañía únicamente realizaba trámites relacionados con comercio exterior.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el caso no responde a una persecución política y aseguró que la investigación llevaba alrededor de un año antes de que un juez autorizara ocho órdenes de aprehensión. Además, señaló que el proceso será resuelto por jueces con imparcialidad y que las investigaciones continúan, por lo que podrían ejecutarse más detenciones. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que la indagatoria sigue abierta.
La detención provocó una inmediata reacción de la oposición. El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, sostuvo que corresponde a las autoridades conducir el proceso con estricto apego a la ley, respetando en todo momento el debido proceso y la presunción de inocencia. Al mismo tiempo, afirmó que la ley no puede aplicarse con criterios distintos dependiendo de la persona o del partido político al que pertenezca.
Por su parte, el partido Somos México, del que Ruffo Appel forma parte como consejero político, calificó la detención como ilegal y arbitraria y exigió su inmediata liberación. En su posicionamiento aseguró que mientras el exgobernador fue detenido de manera inmediata, existen otros casos con señalamientos públicos contra figuras políticas que, afirman, no han tenido el mismo tratamiento por parte de las autoridades.
En ese contexto, el partido mencionó específicamente al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, señalando que, pese a los cuestionamientos públicos en su contra, no han enfrentado acciones similares por parte de las autoridades. Esa comparación también fue retomada por dirigentes panistas, quienes insistieron en que la aplicación de la justicia debe ser pareja para todos los actores políticos.
Cabe señalar que, en el caso de Rubén Rocha Moya, la FGR había informado previamente que no contaba con elementos suficientes para justificar una detención inmediata y que solicitaría información adicional a las autoridades estadounidenses antes de tomar cualquier determinación.
La forma en que fue presentado Ruffo también generó críticas. El abogado Gabriel Regino calificó el operativo como un trato denigrante para un hombre de 74 años que no está acusado de delitos violentos y consideró que existió un abuso de autoridad. A través de sus redes sociales escribió que “es un trato denigrante para un hombre de 74 años de edad no relacionado con delitos violentos. Un abuso de autoridad. Y con jueces electos, esto será la constante. Mientras que al Mayo, todo el sistema lo defiende”.
Ernesto Ruffo Appel es una figura histórica del panismo al haber sido el primer gobernador de oposición en ganar una elección estatal en México en 1989, poniendo fin a décadas de hegemonía del PRI en las gubernaturas. Su detención representa uno de los golpes políticos y judiciales más relevantes contra un exmandatario estatal en los últimos años y ocurre en medio de un intenso debate nacional sobre la aplicación de la justicia, el combate al huachicol fiscal y los señalamientos de un posible trato diferenciado hacia distintos personajes de la vida política mexicana.