Especialistas y autoridades ambientales afirmaron que la aceleración del fenómeno climático El Niño podría intensificar la sequía y la escasez de agua en México. Esto pone en riesgo el equilibrio ecológico, la seguridad alimentaria y la estabilidad económica del país. Recordaron que los eventos extremos de este fenómeno han provocado impactos económicos de hasta 4 billones de dólares a nivel global.
El Niño es un fenómeno que se caracteriza por el calentamiento irregular del Océano Pacífico ecuatorial y la alteración en la temperatura marina y de las corrientes atmosféricas a nivel global, así como la presencia de sequías prolongadas e inundaciones severas.
De acuerdo con los expertos, la drástica alteración del ciclo del agua debido al fenómeno natural detonará un impacto geográfico desigual en México, ya que en la región norte se prevén sequías prolongadas con temperaturas superiores a los 45 grados centígrados; por el contrario, en la zona del Pacífico se espera una temporada activa de ciclones y diversos fenómenos hidrometeorológicos.
La jefa del Área de Investigación en Crecimiento y Medio Ambiente de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) desmintió la falsa creencia de abundancia de agua debido a las lluvias provocadas por El Niño. “No van a asegurar mayor disponibilidad de agua”, reiteró y dijo que incluso desencadenará un doble fenómeno de sequías e inundaciones.
Por otro lado, Francisco Estrada, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recordó que cuando se han registrado eventos extremos de El Niño, estos han generado impactos económicos globales de entre 2 y 4 billones de dólares.
Además, Jorge Zavala, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, puntualizó que el fenómeno podría elevar las temperaturas en el país a niveles sin precedentes en diversas regiones. También detalló que se podrían registrar precipitaciones bajas durante la primera parte de la temporada de lluvias del año.
Por su parte, Tania Pérez, subdirectora de Medio Ambiente de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, dijo que, a pesar del panorama complejo, es posible realizar acciones para afrontar el fenómeno a través de estrategias como la captura pluvial, la tecnificación de riego por goteo y el tratamiento integral de aguas residuales.