La segunda quincena de octubre marca el inicio de una de las festividades más antiguas y queridas por los mexicanos: el Día de Muertos. Una tradición que mezcla los rituales ancestrales del México prehispánico con las creencias de la religión católica. A pesar de su antigüedad, las nuevas generaciones pueden tener dudas sobre algunos momentos clave de la celebración, como la fecha en que se debe colocar el altar de muertos.
A diferencia de otras celebraciones que tienen un día específico, como el Día de Acción de Gracias o la Navidad, el Día de Muertos abarca varios días de conmemoraciones, entre los que destacan el 1 y 2 de noviembre. Sin embargo, la fecha de inicio puede variar según las tradiciones de las distintas regiones de México. Por su parte, Halloween ha adquirido una conexión cultural con estas fechas, pero no forma parte de las tradiciones propias del Día de Muertos.
Aunque el 1 y 2 de noviembre son las fechas principales del Día de Muertos, la celebración contempla distintas costumbres que han evolucionado con el paso de los años. Una de las más recientes es la que establece el 27 de octubre como el día dedicado a recordar a las mascotas fallecidas.
Por lo tanto, el altar o la ofrenda de Día de Muertos puede quedar instalado desde el 26 de octubre, con el propósito de recibir simbólicamente las almas de perros, gatos y otras mascotas que han fallecido. Al final, dependerá de cada hogar y familia establecer las fechas para su celebración.
Si bien cada año es más común encontrar ofrendas dedicadas a las mascotas, no existe un ritual universalmente establecido sobre la llegada de sus almas durante el Día de Muertos. En muchos hogares, los animales de compañía son recordados en las ofrendas junto con los niños y adultos fallecidos.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de México señala algunas conmemoraciones entre el 28 de octubre y el 2 de noviembre. Sin embargo, no existe un calendario único para todas las comunidades, pues las fechas y sus significados pueden variar según las tradiciones regionales y las costumbres populares.
27 de octubre: mascotas fallecidas.
28 y 29 de octubre: personas fallecidas en circunstancias trágicas.
30 y 31 de octubre: niños que murieron sin ser bautizados.
1 de noviembre: Día de Todos los Santos, asociado con los niños fallecidos.
2 de noviembre: Día de los Fieles Difuntos, asociado con los adultos fallecidos.
Desde 2003, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reconoce la festividad indígena dedicada a los muertos en México como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, una celebración que vale la pena conocer y preservar.