Una celebración tradicional terminó encendiendo el debate en redes sociales y entre la opinión pública. Durante el Sábado de Gloria, habitantes del municipio de Arcelia protagonizaron un momento inusual al lanzar agua a elementos del Ejército Mexicano mientras realizaban patrullajes de vigilancia en la zona.
Los hechos ocurrieron en la comunidad de Palos Altos, donde un convoy militar fue sorprendido por pobladores que en medio de risas y gritos comenzaron a arrojar cubetas de agua a los uniformados en lo que algunos describieron como parte de la tradición del Sábado de Gloria caracterizada por juegos con agua para mitigar el calor.
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo varias personas se acercan a la unidad militar e incluso intentan interactuar más directamente con los soldados. En una de las escenas una mujer intenta abrir la puerta del vehículo para arrojar agua en su interior, lo que elevó el nivel de discusión sobre los límites entre la convivencia y el respeto.
A pesar de la situación, los elementos del Ejército mantuvieron la calma y no respondieron de manera agresiva, continuando su recorrido sin que se reportaran enfrentamientos ni detenciones. Hasta el momento, tampoco se ha informado de daños materiales o sanciones derivadas del incidente.
Sin embargo, el hecho ha generado opiniones encontradas. Por un lado, hay quienes defienden la acción como una expresión cultural y festiva propia de la temporada. Por otro, críticos consideran que se trata de una falta de respeto hacia las fuerzas armadas, especialmente en un estado como Guerrero, donde la presencia militar es constante debido a los problemas de inseguridad.