Luego del abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se registró una ola de violencia con bloqueos carreteros, incendios y enfrentamientos en distintos puntos del occidente del país, particularmente en Jalisco, lo que derivó en afectaciones directas a la operación aérea en varios aeropuertos. De acuerdo con reportes oficiales de autoridades aeroportuarias y datos difundidos por las propias aerolíneas y plataformas de monitoreo de vuelos, durante las primeras 24 horas posteriores a los hechos se contabilizaron cerca de 300 vuelos afectados entre cancelaciones, demoras y desviaciones en terminales como el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta, el Aeropuerto Internacional de Tepic y el Aeropuerto Internacional de Manzanillo, siendo Puerto Vallarta el destino con mayor número de suspensiones temporales tanto en rutas nacionales como internacionales.
Tan solo en Puerto Vallarta y Guadalajara se concentró la mayor parte de las cancelaciones. Reportes difundidos por medios nacionales con base en información aeroportuaria señalaron que en Puerto Vallarta se superaron las 130 cancelaciones en un solo día, mientras que en Guadalajara se registraron alrededor de 90 operaciones suspendidas, además de múltiples demoras. En Tepic y Manzanillo el número fue menor, aunque también hubo afectaciones. Las terminales no cerraron oficialmente y permanecieron abiertas al público; sin embargo, varias aerolíneas optaron por cancelar vuelos de manera preventiva ante las condiciones de seguridad y los bloqueos carreteros que dificultaron el traslado de tripulaciones, personal operativo y pasajeros hacia los aeropuertos.
Las autoridades federales reforzaron la seguridad en las inmediaciones de las terminales aéreas. Elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional mantuvieron presencia en accesos y zonas estratégicas para garantizar la continuidad operativa y brindar certeza a viajeros y aerolíneas. Los grupos aeroportuarios informaron que la infraestructura no sufrió daños directos y que las pistas y sistemas operaron con normalidad, aunque la programación de vuelos se vio alterada por decisiones de las compañías aéreas.
En este contexto, Aeroméxico confirmó que suspendió temporalmente vuelos hacia y desde Guadalajara, Puerto Vallarta, Tepic y Manzanillo el día de mayor tensión. Posteriormente informó sobre una reactivación paulatina de sus operaciones, conforme mejoraron las condiciones en tierra y se restableció el acceso a las terminales. La aerolínea activó políticas de protección para los pasajeros afectados, permitiendo cambios de fecha y ruta sin penalización, así como la opción de reembolso conforme a sus lineamientos vigentes.
Por su parte, Viva Aerobus reportó cancelaciones y demoras principalmente en Guadalajara y Puerto Vallarta, señalando que los bloqueos carreteros impactaron la llegada oportuna de tripulaciones y personal técnico. La empresa ofreció a sus clientes la posibilidad de cambiar su itinerario sin costo adicional, reprogramar en vuelos posteriores sujetos a disponibilidad o solicitar reembolso o crédito electrónico. En tanto, Volaris informó sobre ajustes operativos en las mismas terminales y habilitó cambios sin cargo para los pasajeros con vuelos programados durante las fechas de afectación, además de recomendar la consulta constante del estatus de vuelos a través de sus canales oficiales.
A nivel internacional, compañías como Air Canada, United Airlines, American Airlines, Southwest Airlines y Delta Air Lines suspendieron de manera temporal diversas operaciones hacia y desde Puerto Vallarta y Guadalajara, particularmente en rutas con origen o destino en Estados Unidos y Canadá. Estas aerolíneas activaron políticas de exención que permitieron a los viajeros modificar sus vuelos sin penalización o gestionar reembolsos, en atención a la situación extraordinaria derivada de los hechos de violencia.
En el caso del Aeropuerto Internacional de Monterrey se registraron demoras y ajustes logísticos, sobre todo en vuelos con destino a Guadalajara y Puerto Vallarta. Aunque no hubo un cierre total, sí se reportaron modificaciones en las frecuencias programadas, especialmente en horarios matutinos. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México mantuvo operaciones regulares y sin afectaciones directas en pista, aunque se recomendó a los pasajeros con conexiones hacia el occidente del país verificar con sus aerolíneas ante posibles cambios de itinerario.
Hasta los últimos reportes oficiales, la operación aérea en Guadalajara y Puerto Vallarta se encuentra en proceso de normalización gradual. Las terminales continúan abiertas y bajo resguardo federal, mientras que las aerolíneas mantienen activas sus políticas de flexibilidad para proteger a los usuarios afectados por cancelaciones o demoras. Autoridades aeroportuarias reiteraron que las afectaciones fueron consecuencia de decisiones operativas preventivas ante el contexto de seguridad y no por daños estructurales en las instalaciones, por lo que el restablecimiento total de frecuencias depende de la estabilización completa de las condiciones en la región.