A dos meses de que las instalaciones de Canal Once fueron tomadas por estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), la televisora anunció que el pasado domingo 2 de agosto había retomado de “manera pacífica” sus instalaciones, debido a que las demandas estudiantiles son ajenas a las atribuciones del canal. En redes sociales surgieron diversas versiones sobre cómo se retomó el control de la televisora, pues los alumnos aseguraron que habían sido agredidos.
El 21 de mayo, un grupo de estudiantes del IPN tomó las instalaciones de Canal Once como protesta por las agresiones que habían ocurrido contra uno de sus compañeros, tras intentar ingresar a sus instalaciones para transmitir en vivo un pronunciamiento, como lo hicieron también el pasado 16 de abril. Desde entonces, los estudiantes no permitieron el ingreso del personal y obligaron a que el canal modificara su programación habitual.
Esta protesta surgió como respuesta a la denuncia estudiantil sobre presunta corrupción y desvío de recursos dentro del instituto, que depende de la Secretaría de Educación Pública. La principal demanda del movimiento fue que Arturo Reyes, director general del IPN, presentara su renuncia y que se realizaran auditorías a la actual administración.
Canal Once informó a través de un comunicado en sus redes sociales que había recuperado sus instalaciones de “manera pacífica” y reiteró que, en todo momento, se privilegió el diálogo con los estudiantes para lograrlo. Reconoció el derecho de los alumnos a expresar sus inconformidades, pero reafirmó el derecho de los trabajadores del canal a desempeñar su labor pública.
La emisora expresó que durante los dos meses en que sus instalaciones se mantuvieron tomadas, logró mantener sus transmisiones gracias al compromiso del personal, así como al respaldo solidario de instituciones y medios públicos. “No obstante, esta operación extraordinaria implicó limitaciones operativas que hacen indispensable el restablecimiento gradual de las actividades”, informó el canal.
Debido a la toma de la emisora, el 18 de julio se denunció que su patrimonio audiovisual, construido a lo largo de 67 años, estaba en riesgo. En su comunicado del 2 de agosto explicó que, en los próximos días, se informará sobre los resultados de la evaluación técnica y de las acciones que se emprenderán para su recuperación, conservación y restablecimiento operativo.
El canal aseguró que, a pesar de haber recuperado las instalaciones, no se modificaron las mesas de trabajo ya establecidas con las autoridades correspondientes, las cuales se centrarán en el diálogo para atender las demandas.
Por su parte, el movimiento estudiantil que encabezó la toma de Canal Once aseguró que las acciones para retomar la emisora no fueron de manera pacífica y exigió que las autoridades correspondientes informaran por qué se actuó de esa manera.
“Sostenemos que, a partir de la entrada de personal no identificado y en presencia de la administración de Canal Once, la responsabilidad sobre lo que ocurra dentro de las instalaciones recae en quienes las administran y resguardan, y no en quienes las mantuvimos en buen estado durante el periodo de resguardo”, reiteró el Movimiento Estudiantil del IPN.