Después de que la Comisión Técnica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recomendó la aplicación de un examen de control tras concluir que existen elementos suficientes para volver a evaluar a los aspirantes que obtuvieron los puntajes más altos en la Convocatoria de Ingreso a Licenciatura 2026, diversos aspirantes que ya habían sido seleccionados realizaron movilizaciones en las que expresaron su rechazo hacia el nuevo examen.
Los aspirantes a la UNAM, acompañados por padres de familia, bloquearon la avenida Insurgentes Sur la mañana del lunes 3 de agosto, con el fin de exigir a la institución que respete los resultados publicados y que revierta la decisión de aplicar el examen de control de manera presencial.
El pasado 30 de julio, la Comisión Técnica informó que la UNAM realizará una nueva convocatoria para presentar el examen de control a los aspirantes que obtuvieron mayor número de aciertos, así como a las personas que ya tuvieron un primer aviso de selección y a quienes obtuvieron el puntaje mínimo requerido en las convocatorias de 2021 a 2025 para el mismo programa de estudios.
“La Universidad ofrecerá una oportunidad de participar en el examen de control… a quienes, alcanzando los puntajes requeridos en el párrafo anterior, pudieron haber sido no seleccionados como consecuencia de las irregularidades detectadas”, detalló la Comisión.
En la movilización del 3 de agosto, los aspirantes llegaron a la rectoría ubicada en Ciudad Universitaria, donde denunciaron que “merecen su lugar” ya asignado tras presentar su examen en línea, a pesar de las irregularidades detectadas durante la aplicación.
Tras no obtener respuesta de la administración de la máxima casa de estudios, los aspirantes se trasladaron hacia Insurgentes, donde bloquearon la circulación en ambos sentidos y evitaron el paso del Metrobús de la Línea 1.
Los aspirantes sostuvieron que la recomendación de la Comisión Técnica vulneraba sus derechos, pues consideraron que obtuvieron su lugar dentro de la Convocatoria 2026 después de meses de preparación. No obstante, algunos aseguraron que, si se agotaban las vías de comunicación con las autoridades de la UNAM, entonces presentarían el examen de control.
Además, exigieron a la Universidad que se revisen las grabaciones y registros de vigilancia del examen en línea, para identificar los casos en los que sí hubo irregularidades durante la aplicación de la prueba.