La espera terminó y la respuesta del público fue inmediata. La legendaria banda AC/DC regresó a la capital mexicana después de más de una década y media sin presentarse, desatando euforia entre miles de fans que abarrotaron el Estadio GNP Seguros en la primera de tres fechas programadas.
El arranque del concierto fue contundente: una potente animación en pantallas gigantes marcó el inicio de una noche cargada de energía, seguida por un despliegue sonoro que hizo vibrar a más de 60 mil asistentes. Desde los primeros acordes, la conexión entre la banda y el público fue evidente, confirmando que la ausencia de más de 15 años no debilitó su impacto en México.
La última vez que AC/DC tocó en la Ciudad de México fue en 2009, durante su gira Black Ice, lo que convirtió este regreso en un evento altamente esperado. Durante ese largo periodo, la banda enfrentó momentos complejos, desde problemas de salud de algunos de sus integrantes hasta cambios en su alineación, lo que provocó una pausa prolongada en sus giras internacionales.
A pesar de ello, el regreso de AC/DC no solo cumplió las expectativas, sino que las superó. Las entradas para sus presentaciones se agotaron en cuestión de minutos, obligando a abrir más fechas ante la alta demanda. El resultado: tres conciertos consecutivos con localidades llenas, consolidando uno de los regresos más exitosos de una banda internacional en el país en los últimos años.
El setlist incluyó varios de sus temas más emblemáticos, desatando la nostalgia y la adrenalina entre distintas generaciones de seguidores. La producción, caracterizada por efectos visuales, iluminación intensa y un sonido potente, reafirmó por qué la agrupación sigue siendo un referente del rock a nivel mundial.
Más que un concierto, el regreso de AC/DC a la Ciudad de México se convirtió en un fenómeno cultural que demuestra la vigencia de la banda y el poder de convocatoria que mantiene intacto. Tras años de ausencia, su reencuentro con el público mexicano no solo fue exitoso, sino memorable.